Memòria Repressió Franquista

Memòria Repressió Franquista. Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme..... "Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).

  • Así eran los campos de concentración de Franco en Málaga.
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 19:21

    https://cadenaser.com/emisora/2019/03/25/ser_malaga/1553522577_448457.htmlCADENA SERMálaga25/03/2019 - 15:22 h. CETCoincidiendo con el 80 aniversario del final de la Guerra Civil, el periodista Carlos Hernández de Miguel acaba de publicar "Los campos de concentración de Franco". Una investigación que revela la existencia de 300 campos de concentración franquistas, 52 de ellos en Andalucía, por los que pasaron entre 700.000 y 1.000.000 de españoles. Andalucía fue la región con más campos de concentración, seguida de la Comunidad Valenciana, las dos Castillas y Aragón.https://20063.mc.tritondigital.com/SER_SER_MALAGA_HOY_POR_HOY/media-session/574f28a4-6ee7-4766-aaa9-e232d3c088f2/2019/3/25/010RD010000000217662.mp3?dist=PRISA_ES_CADENASER_WEB_DOWNLOAD&csegid=22000Escuchar / Pausar13:23   Así eran los campos de concentración de Franco en MálagaHernández de Miguel, autor de Los últimos españoles de Mauthausen, retrata en su segundo libro la vida y la muerte en el interior de los campos de concentración franquistas a través del testimonio de centenares de prisioneros. […]

  • Argentina se hace cargo de los crímenes franquistas que España evita investigar.
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 18:02

    https://diario16.com/argentina-se-hace-cargo-de-los-crimenes-franquistas-que-espana-evita-investigar/Descendientes de al menos 27 represaliados en Asturias han presentado ya denuncias por crímenes de lesa humanidad ante la jueza María Servini de Cubría, titular del Juzgado Nacional de lo Criminal y Correccional Federal Número 1 de Buenos AiresPor José Antequera - 25/03/2019 0Homenaje a los represaliados en Pozu Funeres, AsturiasEl pasado 13 de febrero se presentaba en el Consulado de Argentina en Madrid la denuncia de tres hermanos que luchan por recuperar los restos de su abuelo, Enrique Suárez Ferrera –un minero asturiano de La Rina (San Martín del Rey Aurelio)– que fue represaliado durante la Guerra Civil. Los denunciantes tratan de unir el expediente de Suárez Ferrera a los demás casos que forman parte de la conocida como ‘Querella Argentina’, una acción penal que busca hacer justicia en aquel país sudamericano ante la pasividad de las autoridades españolas en materia de memoria histórica. Hasta ahora, son 27 las personas y entidades que se han sumado desde Asturias a esta pretensión, que busca los restos de medio millar de víctimas, según la plataforma Ceaqua.La demanda por Suárez Ferrera es una de las muchas acciones que se están llevando a cabo en los juzgados argentinos. Todo comenzó el 14 de abril de 2010, cuando se interpuso una querella ante los tribunales de justicia de aquel país con el objetivo de que “se investiguen los crímenes cometidos por los integrantes de la dictadura franquista, se identifique a sus responsables y se los sancione penalmente”.Amparados en la legislación internacional de la ONU sobre Justicia Universal, las víctimas del franquismo presentaron en el Juzgado Nacional de lo Criminal y Correccional Federal Número 1 de Buenos Aires –cuya titular es la jueza María Servini de Cubría−, la querella 4591/2010 por genocidio y crímenes de lesa humanidad cometidos en España “por la dictadura franquista entre el 17 de julio de 1936, comienzo del golpe cívico militar, y el 15 de junio de 1977, fecha de celebración de las primeras elecciones democráticas”. “La denominada ‘Querella Argentina’ cuenta ya con cientos de testimonios y pruebas sólidas sobre esa matriz represiva del franquismo, pero avanza muy lentamente por la falta de colaboración de España, una circunstancia que la magistrada y sus colaboradores llevan constatando varios años”, según informa Revista Contexto. “Nos cuesta horrores seguir investigando la causa de los crímenes del franquismo”, se lamenta Servini de Cubría en una entrevista en esta publicación.El caso de Enrique Suárez es solo una ejecución extrajudicial más de las miles que quedaron impunes durante el franquismo. Los hechos se remontan al 13 de abril de 1948, cuando el desaparecido se dirigía a trabajar a la mina, según la denuncia de los herederos. Fue allí donde lo detuvo la Guardia Civil. Los descendientes aseguran que una vecina le contó a la esposa de Enrique, Manuela Nava, que había visto cómo los guardias “se lo llevaban camino de la montaña de Peñamayor”. Cuando dos de sus hijas trataron de buscarlo por la zona, “no les dejaron pasar y las amenazaron con llevárselas presas a ellas también”.“Todo parece indicar que el cuerpo de Enrique acabó arrojado en el Pozu Funeres con otras tres personas que también detuvieron ese día: Jesús García Iglesias, de Les Felechoses; Silvino Díaz Méndez, de El Xumíniz; y Ramón Rodríguez Argüelles, de La Camperona”, añade la demanda. La matanza del Pozo Funeres fue un conjunto de ejecuciones extrajudiciales de personas sospechosas de colaborar con la guerrilla antifranquista. Según la documentación de que se dispone, fue llevada a cabo por efectivos falangistas y agentes de la Guardia Civil entre marzo y abril de 1948. Las víctimas fueron nueve militantes y parientes de activistas de izquierda, que fueron asesinadas al pie de una sima de la Sierra de Peñamayor y arrojadas a la fosa común.Los nietos de Enrique piden ahora la exhumación de esa fosa para tratar de identificar los restos de su abuelo. Confían en que la Justicia argentina pueda lograr “lo que la española niega sistemáticamente”, alegan en su escrito.Se da la circunstancia de que otra denuncia presentada en 2016, también en Asturias, solicitaba la exhumación del Pozu Funeres por el caso de otro minero desaparecido. Se trataba de Erasmo Alonso Martínez, de Los Barreros (Llaviana), asesinado en 1948 y arrojado a la misma sima. Precisamente gracias a un exhorto de la jueza Servini de Cubría, en 2016 se pudo exhumar en Guadalajarauna fosa común a petición de Ascensión, la hija de Timoteo Mendieta, otro de los asesinados.La Federación Socialista Asturiana, Juventudes Socialistas de Asturias y la Unión General de Trabajadores realizan cada año un homenaje en el escenario del suceso, en el que desde 1976 se sitúa un monumento en conmemoración a los fallecidos, inaugurado aquel año en presencia del secretario general del PSOE, Felipe González. […]

  • Las 11 “puertas del infierno” que Franco instaló en Galicia
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 11:46

    https://mas.farodevigo.es/reportajes/campos-concentracion-franco-galicia.htmllunes 25 de marzo del 2019ALBERTO LEYENDA Créditos: Diseño: Olaya LópezEl periodista Carlos Hernández documenta los campos de concentración en territorio gallego, por los que pasaron al menos 30.000 personas entre 1936 y 1940Es inevitable, las palabras “campo de concentración” remiten a Auschwitz, al holocausto judío, a la Alemania nazi. Pero también fueron una realidad mucho más cercana: entre 1936 y 1940, las autoridades franquistas instalaron y nombraron con ese sintagma hasta 11 de estos recintos en Galicia, sobre todo en su costa. Lugares por los que pasaron no menos de 30.000 presos políticos y prisioneros de guerra republicanos; una suerte de “antesala del infierno” donde sufrían hambre, castigos, enfermedades, hacinamiento, deshumanización. Donde se les asesinaba. A no olvidar su existencia -documentada ydivulgada desde hace años por historiadores gallegos- contribuye ahora el periodista Carlos Hernández de Miguel, que acaba de publicar Los campos de concentración de Franco, fruto de más de tres años de investigación y que abarca todo el territorio del Estado.“Nos inyectaron contra no sé qué, casi todo el mundo cayó enfermo. Por toda la nave había hombres tirados con fiebres muy altas. A los enfermos más graves, nos ordenaron ponerles cerca de la puerta del patio. Como no dejaban cerrar la puerta, había allí mucha corriente; el enfermo cogía una pulmonía y se moría”. El testimonio de José Enrique Llera, prisionero en el campo de Rianxo, da idea de la crueldad que se practicaba en estos lugares.Los campos de concentración de Franco | Carlos Hernández de MiguelEl libro de Hernández de Miguel está punteado con estos entrecomillados demoledores.El autor recalca que para recabarlos ha contado con la ayuda de historiadores e investigadores gallegos, como Lourenzo Fernández Prieto -impulsor del monumental y pionero proyecto 'Nomes e Voces'-, Xesús Santos, Carlos Méixome, Víctor Manuel Santidrián o Xesús Costa.En rigor, “puerta del infierno” es como se conocía solo al recinto de Camposancos, en A Guarda, porque allí se instaló un tribunal militar: se ejecutó a 156 prisioneros, sin contar a “paseados” ni a los que murieron de enfermedad. Sin embargo, si la entrada del averno existe, debe encajar con el dibujo de los demás campos que trazan las víctimas, los testigos e incluso los informes del propio régimen. “Este campo por su escasísima capacidad y por sus pésimas condiciones higiénicas debe desaparecer”, reza un documento militar sobre el de Cedeira, previsto para 200 prisioneros y que llegó a albergar más de 1.000. Antes de llegar a esa conclusión, la prosa aséptica del redactor constataba que como agua para el aseo se usaba una “muy contaminada con detritus orgánicos” de un riachuelo o que ni siquiera existía enfermería.Una vez esbozado el panorama del horror, el periodista, también autor de Los últimos españoles de Mauthausen, insiste en una idea: “Es un error hacer la comparación con los campos de concentración nazis, porque cualquier cosa que compares con el holocausto parece menos crimen y las víctimas parecen menos víctimas (…) Es como si minimizamos los gulags en comparación con los alemanes. Son todos horribles, ocurre que cada régimen tiene sus propias necesidades”. Franco no quería exterminar etnia alguna pero sí, defiende Hernández de Miguel, perpetró un“holocausto ideológico”.Los campos de concentración son una pata fundamental del complejo (y a veces confuso) sistema represivo franquista. Sirven para eliminar, sin acusaciones formales previas, a cuadros militares, políticos y sindicales de la República y también para “reeducar” a los presos con una combinación de hambre, castigos y propaganda.“Se les rapaba, se les quitaban sus pertenencias para deshumanizarles, y también se les obligaba a escuchar charlas patrióticas, a cantar el 'Cara al sol', a oír misa. Después de derrotarlos en el campo de batalla se trataba de derrotarlo intelectualmente”.Peculiaridades gallegasLos campos de concentración de Franco abarca todo el territorio español y eleva hasta 296 -unos 100 más que en listados anteriores- el total de estas instalaciones. En el caso gallego, la cifra de 11 recintos difiere referencias anteriores. Hernández de Miguel ha incluido solo a aquellos que constan con esa terminología en la documentación de las autoridades del bando sublevado, que crearon la Inspección General de los Campos de Concentración. Por ejemplo, la prisión pontevedresa de Figueirido aparece reflejada como campo en la prensa franquista del momento, pero no lo era a nivel oficial. Tampoco el recinto de la Illa de San Simón, pese a que por estética y condiciones encaja con la idea popular.El hecho de que Galicia cayese en manos de las tropas franquistas al estallar la guerra también condiciona las características de sus campos de concentración. Se instalan en muchas ocasiones en edificios civiles -fábricas de salazón, conserveras- o religiosos -como los monasterios de Oia y de Leiro-. El de Camposancos, en un antiguo colegio de jesuitas, empieza a recibir presos tan pronto como días después del golpe del 18 de julio de 1936, aunque hasta un año después no aparece reflejado de manera oficial. Es con cada avance franquista en los distintos frentes de guerra cuando los campos gallegos sufren los peores episodios de hacinamiento, ya que la consigna era enviar a los prisioneros lejos de sus hogares. Por eso la mayoría de ellos están en la costa, para tener una buena conexión marítima con el resto de la península. Son los asturianos, traídos por barco hasta Baiona, los que nombran como “puerta del infierno” al antiguo centro escolar religioso.Mujeres y madrinasLos campos de concentración no eran, dentro del “machismo y falso paternalismo” franquista, lugares para mujeres, a las que solían recluir en prisiones, explica el periodista. Camposancos es en esto también una de las excepciones en toda España, ya que durante algún tiempo acogió a un grupo de republicanas. Pero sería un número pequeño comparado con las 30.000 personas, en estimación conservadora del autor, que pasaron por estos recintos en Galicia.Hernández de Miguel destaca otra peculiaridad del caso gallego: “la enorme solidaridad, en general de la población local, pero en particular de las mujeres de las localidades cercanas. Todos los testimonios hablan de como ellas se acercaban a las alambradas o ventanas para darles comida”. Comenta, además, que aquí tuvo especial incidencia la figura de la “madrina”, vecinas que acudían a los campos para hacerse cargo de la ropa de algún recluso para lavarla y hervirla, a fin de despiojarla. Porque las condiciones eran como las que describe Evaristo Olea: “Los pantalones los ponían en el suelo y marchaban ellos solos andando. Los piojos por miles”.Graffiti del interior del monasterio de Santa Maria de Oia. Refleja la obsesión de los prisioneros por la comida , cortesía de Carlos Méixome. | Carlos MéixomeHoy en día no queda nada en Galicia, tampoco en España, ni vagamente similar a las instalaciones nazis que se pueden visitar en Alemania o Polonia. En el monasterio de Oia se conservan inscripciones de los presos en las paredes, documentadas gráficamente por Carlos Méixome. En Cedeira y Rianxo, sendas placas recuerdan lo ocurrido décadas atrás. “Neste lugar, para maior ignominia e desprezo da condición humana, existiu un campo de concentración entre 1937 e 1939. Este monumento é homenaxe ós prisioneiros republicanos que nel sufriron e morreron”, reza el texto colocado por el concello rianxeiro.Los 11 campos de concentración gallegosPontevedraVista del Monasterio de Santa María de Oia, Pontevedra | R. GrobasOIACampo intermitente y estable. Ubicado en el Monasterio de Santa María. Llegó a congregar a 3.000 prisioneros.Funcionó durante los últimos meses de 1937 y entre febrero de 1939 y, al menos, mayo de ese año. El edificio está en deficiente estado de conservación, después de que se paralizara el proyecto para convertirlo en un hotel de lujo.CAMPOSANCOSCampo de larga duración. Ubicado en el Convento y Colegio de los Jesuitas de Camposancos. Aunque su capacidad oficial era de 868 hombres, superó con creces los 2.000 internos. Era conocido como "la puerta del infierno".El edificio fue utilizado como lugar de reclusión desde julio de 1936, aunque la constancia documental como campo de concentración comienza en octubre de 1937 y termina en noviembre de 1939, cuando pasó a ser controlado por Prisiones. El monumental edificio está abandonado y en ruinas.A Guarda. Camposancos, antiguo seminario y colegio de los Jesuitas | CameselleOurenseLEIROCampo, aparentemente, provisional. Ubicado en el monasterio de San Clodio.Estuvo funcionando, al menos, durante abril de 1939. Hoy es un hotel de lujo.A CoruñaImagen de la antigua fábrica de curtidos de Magdalena en Betanzos donde se ubicó uno de los dos campos de concentración de Betanzos.BETANZOSCampo de larga duración.Ubicado en la fábrica de curtidos Echeverría. Carlos Hernández asegura que en un documento oficial figura que, al menos durante una etapa, también estuvo en el parque de O Pasatempo. La Asociación de Amigos del Parque niega esta posibilidad. Tenía capacidad para 2.000 prisioneros.Recibió prisioneros desde agosto de 1937 hasta, al menos, mayo de 1939. El parque está relativamente bien conservado, mientras que la fábrica permanece en ruinas.CEDEIRACampo de larga duración. Ubicado en una antigua fábrica de salazones junto a la playa.Se acercó al millar de prisioneros cuando su capacidad era de solo 180 hombres. Las propias autoridades franquistas recogían en un informe que "por sus pésimas condiciones higiénicas debía desaparecer"Estuvo en funcionamiento desde, al menos, octubre de 1937 hasta, al menos, noviembre de 1938. El edificio fue destruido y hoy por su antiguo solar discurre el paseo marítimo. Hay un monolito en memoria de los prisioneros.Plano del campo de concentración de Cedeira, ubicado en una antigua fábrica de salazones junto a la playa.Postal de la Puerta del Arsenal, Ferrol, donde se ubicaría el campo de concentración en las naves de la EscolleraFERROLCampo de larga duración.Complejo concentracionario habilitado en el arsenal de la ciudad.Ubicado en las naves de La Escollera, también se utilizó, en diversos momentos, los buques Contramaestre Casado, Plus Ultra y Genoveva Fierro para confinar a los prisioneros. Permaneció en funcionamiento desde julio de 1936 hasta, al menos, abril de 1939. El lugar sigue siendo arsenal y base naval de la Armada.MUROSCampo estable.Hubo dos campos en la localidad que funcionaron con cierta autonomía el uno del otro.Estuvieron ubicados en la fábrica de salazón, situada junto a la playa de Rocha, y en las naves de la conservera Vieta, muy próxima al faro de Rebordiño.Operó, al menos, desde octubre de 1937 hasta, al menos, febrero de 1938. La fábrica de salazón es hoy un restaurante y de la conservera permanece en pie, aunque en estado ruinoso, una parte de la edificación.Campo de concentración de Muros en la antigua fábrica de salazones y conserveraRuinas de la azucarera de Iria en Padrón (A Coruña) | Los campos de concentración de FrancoPADRÓNCampo de larga duración. Ubicado en la azucarera de la parroquia de Santa María de Iria.Su capacidad reconocida era de 1.700 prisioneros.Funcionó entre diciembre de 1937 y abril de 1940, aunque su cierre oficial debería haberse producido en noviembre de 1939. El edificio fue destruido y su solar ha sido destinado a uso residencial. Fue el último campo de concentración gallego en cerrar.A POBRA DO CARAMIÑALCampo estable. Hubo dos campos que tuvieron cierta autonomía.El de mayor duración se abrió en la conservera conocida como El Pozo, junto a la desembocadura del río Pedras, en la Ría de Arousa.Tenía una capacidad oficial de 1.000 prisioneros y funcionó, al menos, desde enero de 1939 hasta noviembre de ese año.El segundo, ubicado en una conservera de la zona de O Areal, ya recibía prisioneros en abril de 1939. Solo siguen en pie las ruinas de El Pozo.Campo de concentración de Pobra do CaramiñalCampos de concentración de Muros, Padrón, A Pobra e Rianxo. | Santos, Xesús y Xesús Costa, Galiza na guerra civiRIANXOCampo de larga duración. Ubicado en una fábrica de salazones, perteneciente a la familia Goday, situada junto a la ría de Arousa.El recinto llegó a tener una capacidad de 2.000 prisioneros.Operó, al menos, desde octubre de 1937 hasta, al menos, diciembre de 1939. Su lugar lo ocupa hoy una urbanización.El Concello de Rianxo erigió un monolito con la siguiente inscripción: “Neste lugar, para maior ignominia e desprezo da condición humana, existiu un Campo de Concentración entre 1937 1939. Este monumento é homenaxe ós prisioneiros republicanos que nel sufriron e moreron”. O pobo de Rianxo. Outubro do 2003”SANTIAGO DE COMPOSTELACampo estable. En un terreno y unas viejas naves situadas junto al aeropuerto de Lavacolla.Tenía capacidad para 2.000 prisioneros. Funcionó desde, al menos, marzo de 1939 hasta noviembre de ese año, en que fue reconvertido en sede de batallones de trabajadores.Uno de los edificios es hoy hostal y restaurante.Publicación del diario El Soldado en la que se refllejan los miles de presos del franquismo que construyeron obras civiles y militares en Galicia. | Víctor Santidrián Arias […]

  • Los refugiados del Holocausto que Franco quiso entregar al nazismo.
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 10:03

    https://www.publico.es/sociedad/exiliados-nazismo-refugiados-holocausto-franco-quiso-entregar-nazismo.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=web&fbclid=IwAR0tUqU1iFuQn7n9I0q_3tG75dwwynIGlRgHnrsO71i2mrBpcMHGWTAVF9oUna exposición organizada en Palma desvela varios casos de judíos que fueron perseguidos por el franquismo, una prueba más de que el régimen tenía un importante germen antisemita, en contra de lo que se quiso vender tras la Segunda Guerra Mundial. "La derrota de Hitler permitió a Franco enterrar los muertos y las deudas"MÁS INFORMACIÓNFranco sabía del genocidio judío y ordenó salvar sólo a los españoles "indudables"MADRID23/03/2019 13:02 Actualizado: 23/03/2019 16:59JOSE CARMONA @josecarmonagiloLa historia está viva porque el relato se sigue peleando aunque pasen los años. La mejor prueba de ello es que el franquismo, tras la II Guerra Mundial y la caída de Hitler, quiso lavar su imagen antisemita y colaboracionista. Esta práctica se repitió por media Europa. La Fundación Francisco Franco intenta aún defender ese relato arguyendo que los judíos fueron "salvados" en España, algo que dista mucho de la auténtica historia. Franco fue consciente de lo que tramaba el nazismo y, no solo no hizo nada por evitarlo, sino que además intentó aunar fuerzas para llevar a cabo la Solución final. PUBLICIDADinRead invented by TeadsDos residentes de Esporles, una localidad de las Islas Balerares, descubrieron que a su pueblo habían llegado durante la guerra un pequeño grupo de judíos alemanes –también había algún austriaco–. Pero nadie, hasta ahora, había profundizado en qué había sido de ellos. Una exposición organizada por la Consellería del gobierno balear –desde el 22 de marzo hasta el 16 de abril– ha dado luz a estas pesquisas. La exhaustiva, desgranada y precisa investigación que han hecho Pere Buenoy Juan Pérez es un ejercicio de memoria mucho más importante del que ellos pretendían. Un paso más para hacer justicia sobre el verdadero legado franquista y el racismo antisemita que luego pretendieron negar. Así, estos dos hombres descubren casi un siglo después a un nutrido y pudiente grupo de judíos que, tras percatarse de la persecución contra su religión que se produjo en Alemania, huye del país, con el desembarco de algunos de ellos en Ibiza, Palma y Esporles.  Orden de expulsión contra Leo Israel Fischer./Documento cedido por los comisarios de la exposición.Su aterrizaje fue recibido sin polémicas y todos pudieron instalarse con normalidad. Incluso ya había germanos viviendo en estas localidades. Los archivos policiales muestran que todos los meses renovaban sus permisos de trabajo sin inconvenientes, hasta que entre el 6 y 7 de julio de 1940 se dicta una orden de expulsión contra los judíos por su origen "indeseable". Esta misma carta llegó a todos los alemanes de origen judío residentes en territorio insular. "Meses después, estaban los nazis entregando a Compayns. El pacto de 1938 firmado entre España y Alemania, con las negociaciones y acuerdos de extradicion de delincuentes entre Severiano Martinez Anido [alto cargo del régimen] y Heinrich Himmler [dirigente de las SS] sirvió como marco legal", relata Pere Bueno, uno de los investigadores. Orden de expulsión contra Leo Israel Fischer firmada por el Ayuntamiento de Esporles./Documento cedido por los comisarios de la exposición.Es entonces cuando el matrimonio formado por Ernst y Irene Heinemann, residentes en Palma, tomó la misma decisión que el escritor vienés Steven Zweig: se suicidaron cuando recibieron la carta de expulsión. Dejaron una nota a sus hijas en la que quisieron ser meridianos: "Huid de este infierno en el que se está convirtiendo Europa".La mayoría de los residentes en Palma y Esporles deciden huir a Barcelona. La solvencia económica determinó su destino: unos pudieron huir hasta América, mientras que otros ingresaron en el campo de concentración de Miranda del Ebro, uno de los 296 lugares sobre los que se construyó "un holocausto ideológico".En cambio, los que residían en Ibiza tuvieron más suerte: "El hecho de haberse casado por la Iglesia les salvó la vida, porque el rector de la parroquia de San Domingo de Ibiza intercedió para evitar que fueran detenidos y expulsados", cuenta el comisario de la exposición. Detenciones sistematizadasEsta exposición, avalada y proyectada por la Consellería de Cultura, Participación y Deportes de Baleares, a través de la Dirección General de Memoria Democrática, demuestra que hubo una sistematización y orden de detención y repatriación de los judíos alemanes residentes en España. Cartel de la exposición "Judíos refugiados en las Islas durante el Holocausto".La prueba de ese lavado de cara que el régimen quiso hacer de cara al mundo también está presente en la exposición. Uno de los refugiados que consiguió huir hasta América, pidió regresar por problemas de salud en 1958. Necesitaba vivir cerca del mar. Fue entonces cuando el Gobierno se percató de la orden de detención que recaía sobre él, pero decidieron obviar la orden y dejar al hombre volver a España. Y es que, ya entonces, el franquismo no quería remover conflictos pasados. "Esto demuestra un cambio en el régimen, que tras la II Guerra Mundial quiso despegarse del antisemitismo", asegura Pere Bueno. Los dos comisarios de la exposición que han corrido a cargo de esta investigación sienten que han encontrado algo que les acerca más a la guerra. No es una cosa que pasara en tierras lejanas, las consecuencias llegaron hasta su mismo pueblo. Además, se sienten reconfortados, viendo que han podido aportar algo nuevo a un relato manido y falso: "Siempre hemos oído el relato de Franco como salvador de judíos, pero esto demuestra que el Estado les persiguió", concluye Bueno. Pere Bueno y Juán Pérez, comisarios de la exposición […]

  • Día de reparación democrática en Arucas: víctimas del franquismo entierran a sus familiares tras 82 años de lucha
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 10:00

    https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/Dia-reparacion-democratica-Arucas-franquismo_0_881212140.htmlLos restos mortales de 14 personas localizadas en el Pozo de Tenoya, exhumado en 2017, ya descansan en un panteón en memoria de quienes sufrieron la represiónCientos de ciudadanos y ciudadanas se concentraron en Arucas para rendir homenaje a estos hombres, desaparecidos la noche del 19 de marzo de 1937 y encontrados 82 años después a 30 metros de profundidadPino Sosa, la fundadora de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de este municipio asegura estar muy emocionada porque se ha encontrado numerosas piedras en el caminoJennifer Jiménez  - Las Palmas de Gran Canaria24/03/2019 - 17:34hCompartir en FacebookCompartir en TwitterPino Sosa con los restos mortales de su padre, José Sosa Déniz, a quien da sepultura 82 años después.ALEJANDRO RAMOSmás INFOHomenaje y entierro a las víctimas del franquismo localizadas en el Pozo de Tenoya.82 años del Día del Padre más trágico para el norte de Gran CanariaLa represión golpeó a Canarias: 51 víctimas exhumadas y miles de desaparecidosPino Sosa recupera los restos mortales de su padre, víctima del franquismo arrojada al pozo de TenoyaDomingo cargado de emoción en el centro de uno de los municipios canarios golpeados por la represión. Tras 82 años de dolor y sufrimiento, las familias de siete víctimas del franquismo han podido recuperarlas y darles sepultura. Son represaliados que han sido localizados en el Pozo de Tenoya, junto a otros siete, que aún no han podido ser identificados, pero que ya descansan en un panteón en su memoria en el cementerio de Arucas.Los hombres identificados eran todos jóvenes, casados y que dejaron a sus familias rotas de dolor. Fueron secuestrados el 19 de marzo de 1937, coincidiendo con el Día del Padre.Muchos de ellos dejaban hijos pequeños, con muy poco tiempo de vida, como es el caso de Pino Sosa, que solo tenía 40 días cuando desaparecieron a su padre, José Sosa Déniz. Él tenía solo 24 años, vivía en el barrio de Las Chorreras y era un humilde hojalatero. Hoy es un día emotivo para ella, para su prima Balbina y para el resto de su familia. Por fin, ha podido darle sepultura tras toda una vida dedicada a recuperar sus restos mortales y demostrar al mundo que lo decía su madre era verdad: a José se lo habían llevado los golpistas. Pino recordaba hoy el día en el que acudió a la iglesia para hacer la comunión y un cura la señaló como "hija de los comunistas de Las Chorreras". Desde ese día no paró de hacerse preguntas sobre su padre. "Estoy muy emocionada porque me he encontrado muchas piedras en el camino". No es la única historia a la que se arroja algo de paz en este día. Otros seis hombres han sido identificados y todos han sido recordados durante el homenaje que brindaron los ciudadanos y ciudadanas conscientes de la necesidad de reparar y dignificar a las víctimas. Es el caso de Domingo Gómez Vega, de Las Chorreras, que solo tenía 38 años cuando desapareció. Estaba casado y era jornalero. También el de Francisco Santana González, de Arucas. Tenía 27 años, estaba casado y era presidente de La Sociedad.Los familiares de Lorenzo Santana Medina, de Arucas, casado, de 42 años y albañil también han podido darle sepultura. Al igual que los de Pedro Roque Alemán. Tenía 47 años cuando fue fusilado, estaba casado y era albañil. Juan Torres Montesdeoca, de Arucas, tenía 46. También estaba casado y era obrero agrícola. Miguel Sánchez Santana, residente en Arucas, era casado y portero del matadero municipal. Todos han sido enterrados este domingo.Nombres y apellidos detrás de los cuales hay una historia para recordar. Con el homenaje realizado se pretende, además de dignificarlos, recordar que un episodio así no puede volver a ocurrir en nuestra sociedad. Muchos de sus hijos ya han fallecido, pero ahí estaban sus nietos o bisnietos para reivindicarlos. Uno de ellos, lamentaba que su madre hubiera fallecido hacía apenas unos meses y no pudiera estar formando parte de este histórico día. Hubo quien, en medio del homenaje, se interesó por hacerse las pruebas de ADN con las que poder cotejar la identidad de estos hombres. José Pestano, director del laboratorio de Genética Forense de Las Palmas, explicó que hay una base de datos de entre 200 y 250 personas, pero no son suficientes. Gregorio Arencibia, portavoz de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Arucas, fundada en el año 2003 por Pino Sosa, rechazó los discursos políticos que han aflorado en los últimos tiempos que van en contra de esta búsqueda de verdad, dignidad y reparación. Cree que es importante visibilizar y seguir caminando para encontrar a todas las víctimas que fueron desaparecidas, no solo en los pozos sino en otros puntos de la isla como la Sima de Jinámar (tubo volcánico por el que eran arrojadas víctimas del franquismo) o la Fosa Común de Vegueta. La banda sonora de esta emotiva jornada la puso la agrupación Los Labrantes, con la voz del reconocido músico Víctor Batista. Aplausos, vítores a los homenajeados y muchas lágrimas de emoción acompañaron este duelo. Hasta Arucas se trasladó también la presidenta de la Asociación de la Memoria Histórica de La Palma, Aralda Rodríguez, quien insistió en que nunca debe olvidarse lo que ocurrió durante el franquismo. No hubo turno para ningún discurso político, ya que los verdaderos protagonistas de este emotivo día son las víctimas que se han recuperado del pozo de Tenoya. No obstante, sí que hubo presencia de miembros de distintos partidos. En su mayoría del PSOE, como el actual candidato a la Presidencia de Canarias, Ángel Víctor Torres, que luchó en su etapa de alcalde de Arucas por la búsqueda de estas víctimas; el alcalde del municipio, Juan Jesús Facundo, el candidato al Cabildo de Gran Canaria, Luis Ibarra o al Congreso por Las Palmas: Elena Máñez y Luc André, entre muchos otros socialistas. No hubo finalmente presencia de miembros directos del Gobierno de Pedro Sánchez. A la cita también acudió el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales o el consejero de Cultura, Carlos Ruiz, por Nueva Canarias. Por parte del Gobierno autonómico, se echó en falta la presencia del presidente, Fernando Clavijo, aunque hubo otros miembros de su Gobierno como el consejero de Justicia, José Miguel Barragán o la directora de Cultura, Aurora Moreno. El que fuera portavoz del PP en el Cabildo de Gran Canaria, Larry Álvarez, también asistió al homenaje y como miembros de Podemos, destacó la presencia de la candidata al Congreso por Las Palmas, Victoria Rosell o la candidata al Cabildo, Concepción Monzón. Cientos de personas acompañaron a los coches fúnebres en su recorrido hasta el Cementerio de Arucas, donde se dio sepultura a los 14 féretros en un panteón dedicado a su recuerdo y donde están escritos los nombres de todos los que hasta ahora han sido identificados. El interior estaba abarrotado de personas que querían mostrar su apoyo a las familias que después de tantas décadas cierran hoy un poco sus heridas. "Hace 82 años, les secuestraron, torturaron y asesinaron. Tiraron sus cuerpos a un pozo de Tenoya. Su delito... pensar diferente a los golpistas del 18 de julio de 1936. Hoy, una vez recuperados sus cuerpos, los entregamos a sus familias y a la sociedad. Su vida de luchadores por la democracia, y su muerte de mártires por la libertad, nos guían para que con la Verdad, la Justicia y la Reparación, consigamos la no repetición de aquellos horrores. Que descansen en paz, la gloria ya la tienen.&nbs […]

  • Sangre y represión en Ferrol, epílogo del 18 de julio de 1936. Benito Sacaluga.
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 09:58

    https://kaosenlared.net/sangre-y-represion-en-ferrol-epilogo-del-18-de-julio-de-1936/?fbclid=IwAR3ijK5am891Q6eVjeRdsV9YTTF5TpbmCrrCirNnSgR2cILLzmI-JXADmi4Por Benito SacalugaLa aparición de nueva documentación y,sobre todo,la apertura de archivos militares que hasta ahora habían sido inaccesibles a los investigadores, ha posibilitado que se pueda documentar lo que les aconteció a importantes hombres de la República que cayeron ante los pelotones de ejecución franquistasPor Benito SacalugaLa sublevación ya es un hecho. La Base Naval de Ferrol queda en manos de la Armada franquista. De inmediato comienzan las purgas, los fusilamientos y la represión indiscriminada, todos aquellos que no se adhieren de forma entusiasta a la rebelión contra la República pasan a ser objetivo de los sublevados.(1) El vicealmirante Indalecio Núñez Quijano, jefe de la Base Naval Principal de Ferrol, fue destituido del cargo por los sublevados a últimos de septiembre de 1936, pasando a residir en Burgos en situación de disponible. Le sustituyó el contralmirante Luis Castro Arizcun, que había pasado voluntariamente a la reserva en 1931 y que tras el triunfo de la sublevación había sucedido al capitán de navío Francisco Moreno como jefe del Arsenal. Ascendido a vicealmirante, Luis Castro Arizcun presentó la dimisión un año después a consecuencia de haber sido procesado y condenado en consejo de guerra el capitán de fragata Trinidad Matres por su actuación como comandante del “Méndez Núñez”, que se encontraba en aquellos días de Julio de 1936 en aguas de Guinea. Matres, a pesar de que no se sublevó, fue destituido por el gobierno de Madrid y desembarcado en Fernando Poo. Consiguió escapar y llegar a Ferrol, donde Castro le había protegido y nombrado secretario de un departamento en el Estado Mayor.El comandante militar de Ferrol, general de brigada Ricardo Morales Díaz, fue cesado por el decreto número treinta y cuatro de la Junta de Defensa Nacional de Burgos, quedando en calidad de disponible y residenciado en Logroño. El día 24 de Septiembre de 1936 fue nombrado para sustituirle el también general de brigada Carlos Bosch Bosch.El capitán de navío Francisco Moreno, nombrado jefe del Arsenal en sustitución de Azarola; días después pasó a formar parte de la Junta de Defensa Nacional de Burgos como jefe de la Flota. Jefe de las fuerzas de Bloqueo del Mediterráneo, ascendido a almirante y condecorado, fue nombrado capitán general del Departamento Marítimo de El Ferrol, donde murió en 1945.El capitán de navío Manuel Vierna Belando fue nombrado comandante del crucero “Baleares” y jefe de la División de cruceros. Murió al ser hundido el “Baleares” por la Flota republicana en Marzo de 1938.El capitán de navío Pablo Hermida Seselle, defensor del contralmirante Azarola, fue residenciado en Lugo en calidad de disponible gubernativo por orden del almirante jefe de la Base de Ferrol, aprobada por la Junta de Defensa Nacional el diez de Septiembre de 1936.El capitán de fragata Salvador Moreno Fernández se hizo con el mando del crucero “Almirante Cervera” al triunfar la sublevación en Ferrol, saliendo a la mar en los últimos días de Julio. Una de sus primeras misiones de guerra fue cañonear la ciudad de Gijón, donde los militares sublevados resistían sitiados en los cuarteles. Los reiterados cañoneos fueron mérito para que, durante muchos años, una calle de la ciudad de Gijón llevase su nombre. Mandó el “Canarias” durante la guerra, ascendió al almirantazgo y fue condecorado. Fue ministro de Marina en dos ocasiones y falleció en Madrid en 1966.El alcalde socialista de Ferrol, Antonio Santamaría, fue sometido a consejo de guerra junto con los concejales Manuel Morgado González del Valle, Federico Pérez Lago, Adolfo López Sánchez, Ventura Díaz Lojo y Francisco del Río Barros. En ese mismo consejo también fueron condenados José López Bouza, presidente de la Diputación; Miguel Mendiguchea Real, capitán honorario de Infantería de Marina; Fernando Carballo, empleado municipal y el guardia Juan Rincón Téllez. Antes de ser fusilados, consiguieron evadirse el alcalde Santamaría y el guardia Rincón. Murieron en el paredón Morgado, López Bouza, Mendiguchea y Carballo. Santamaría permaneció escondido en Ferrol hasta el final de la guerra en que junto con otras veintisiete personas se apoderaron de un pesquero con el que consiguieron llegar a Francia. Exiliado en Méjico y Estado Unidos, murió en Nueva York antes de que el restablecimiento de las libertades en España le permitiera regresar.Jaime Quintanilla, primer alcalde republicano de Ferrol, médico, socialista, murió “paseado” a mediados de Agosto de 1936 después de estar preso en el “Plus Ultra”,También fue fusilado el 14 de Octubre de 1938 el capitán de Infantería de Marina retirado Ramón Cebral Sueiras, que había estado en la defensa fallida del Ayuntamiento de Ferrol al iniciarse la sublevación.En lo que se refiere a la dotación del “Cervera”, todavía el día catorce de Marzo de 1939 eran pasados por las armas en el mismo lugar en que lo había sido su comandante el auxiliar de oficinas Manuel Barreiro Rey y el marinero armero Manuel Antonio López Iglesias. En ese mismo “rollo” que formaba parte de la causa instruida, se habían conmutado las penas de muerte por las de reclusión perpetua a Enrique Lon Leira, Angel Seijo, Rafael Pajés, Agustín Rodeiro, Manuel Orgando y Juan Bautista Morgado.Continuando con lo acontecido a la tripulación del crucero “Almirante Cervera”, estos son algunos de los datos que se pudieron reunir. En el ayuntamiento de Ferrol, formando parte de los que, con el alcalde a la cabeza, trataban de defenderlo, y en calles próximas fueron detenidos los siguientes marineros del “Cervera”, todos con armas, correajes y cartucheras:Marinero Enrique Rodríguez Caro, fusilado el uno de Septiembre de 1936.Cabo de Marinería Nicanor Martínez Fernández-Escalera, probablemente fusilado el día 30 de Septiembre de 1936.Marinero Manuel Lago Delgado.Marinero Eusebio Faramiña Conde.Marinero Daniel Varela Carral, fusilado el 30 de Septiembre de 1936.Marinero Enrique Vigo Teijeiro.Marinero Castor Porta Beltrán, fusilado el 30 de Septiembre de 1936.Marinero Eduardo Martínez Martínez.Marinero Pío Rodríguez Bouza, fusilado el día 30 de Septiembre de 1936.Marinero Isidro Grandal Bello, fusilado el día 30 de Septiembre de 1936.Marinero Bernardo Villa Fraguela, fusilado el 5 de Septiembre de 1936.Marinero Eugenio Salgado López, fusilado el 5 de Septiembre de 1936.Marinero Angel Sanz Serantes, fusilado el 5 de Septiembre de 1936.No pudieron ser detenidos y fueron declarados en rebeldía los cabos de Artillería del “Cervera”: Nemesio Fernández Fernández, Enrique Longueira Patiño, Juan Cipriano Casteleiro Feal y Antonio García Purriño. Todos ellos estaban procesados por rebelión.También fue declarado en rebeldía el cabo apuntador del “Cervera” Domingo Lizoain Sanmartín, al que se tenía como uno de los principales dirigentes izquierdistas de a bordo. A Lizoain se le atribuía también ser el dirigente del complot que en Octubre de 1934 impidió que el “Cervera” bombardeara a los revolucionarios asturianos cuando se encontraba junto con otros buques de la Escuadra en El Musel. Parece ser que Lizoain, en aquella ocasión, fue el que tiró al mar las “llaves de fuego”, sin las cuales no se podía utilizar la artillería del crucero.Uno de los paisanos que se destacó a bordo del crucero “Almirante Cervera” fue Venancio Pérez Blanco, antiguo cabo de Marina, socialista destacado del Ferrol, que fue detenido el día tres de Agosto de 1936 y fusilado quince días más tarde, cuando contaba con veintitrés años de edad.El día veintiocho de Enero de 1937 fueron fusilados el cabo Radio Antonio Miras Varela y el cabo de Marinería Antonio Romero Souto, ambos del “Cervera”.En consejo de guerra celebrado en Ferrol el día veinticinco de Junio de 1938, el tribunal militar estuvo formado por el contralmirante Andrés Freire de Arana, capitanes de navío Manuel Pita da Veiga Morgado y Ángel Fernández Piña, coronel de Intendencia Manuel Otero Brage, coronel de Máquinas José Manso Díaz, bajo la presidencia del contralmirante José Mª Franco de Villalobos. Actuó como vocal ponente el coronel auditor de la Armada Eugenio Blanco Serrano, y como fiscal, el teniente auditor provisional Fermín Celada de Andrés Moreno.En este consejo de guerra se dictaron las siguientes condenas:Teniente de navío José Estrella Martínez, a seis meses y un día.Teniente de navío Enrique Seris Granier y Sostoa, a seis años y un día.Auxiliar segundo de Oficinas Manuel Barreiro Rey, a pena de muerte, fusilado el catorce de Marzo de 1939.Cabo de Artillería Enrique Longueira Cendán, a pena de muerte; conmutada.Cabo de Artillería Angel Seijo Montouto, a pena de muerte; conmutada.Cabo de Artillería Rafael Pagés García, a pena de muerte; conmutada.Marinero fogonero Agustín Rodeiro Cartelle, a pena de muerte; conmutada.Marinero Manuel Vidal Ogando, a pena de muerte; conmutada.Marinero Juan Bautista Morgado Porta, a pena de muerte; conmutada.Marinero Manuel Antonio López Iglesias, a pena de muerte, fusilado el catorce de Marzo de 1939.Oficial tercero de Artillería Félix Gómez Solano, a reclusión perpetua.Cabo radiotelegrafista Manuel Rodríguez Niebla, a reclusión perpetua.Cabo radiotelegrafista Francisco Martínez Ibáñez, a reclusión perpetua.Cabo de Marinería Arsenio Rivas Iglesias, a reclusión perpetua.Cabo de Marinería Nicolás Ogando Toimil, a reclusión perpetua.Cabo de Marinería Antonio Picos Calvo, a reclusión perpetua.Fogonero preferente Nicolás Pedreira Cruz, a reclusión perpetua.Oficial tercero naval Manuel Fernández Silva, a reclusión perpetua.Auxiliar segundo de Artillería Amadeo Salgado Pérez, a reclusión perpetua.Auxiliar segundo Naval Antonio Bastida Pozo, a reclusión perpetua.Auxiliar segundo de Artillería Miguel Llanos Vaello, a seis años de prisión.Marinero radiotelegrafista Juan José Barceló Ruidaverch, a doce años de prisión.Cabo de Artillería Francisco Ropero Viciedo, a diez años de prisión.Cabo de Artillería José Fernández Serrano, a diez años de prisión.Cabo de Artillería Alfonso Rodríguez Paz, a diez años de prisión.Cabo de Artillería Manuel Cendón Durán, a diez años de prisión.Cabo de Artillería Antonio Corbeira Rodríguez, a diez años de prisión.Cabo de Artillería Ricardo Pego Ribas, a diez años de prisión.Cabo de Artillería Manuel Franco Alegre, a diez años de prisión.Cabo de Marinería Manuel Domínguez Gil, a diez años de prisión.Cabo de Artillería Fernando Lobo Martín, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Lino Sánchez Bustelo, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Sebastián Lozano Rojas, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Jesús Cruz Cousillas, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Eduardo Rivas Fernández, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Rodolfo Murciano Rutea, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Manuel Gómez Llerena, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería José Quevedo García, a ocho años de prisión.Marinero Andrés Yáñez Farina, a ocho años de prisión.Marinero José Martínez Diz, a ocho años de prisión.Cabo de Artillería Francisco Izquierdo López, a seis años de prisión.Marinero Alfonso Verdagué Sandoval, a seis años de prisión.Gilberto Segade Rosewarner, a seis años de prisión.Auxiliar segundo naval Diego Jiménez Morales, a tres años de prisión.Fueron absueltos en este consejo de guerra los siguientes:Auxiliar segundo naval José Montero Ameneiros; auxiliar segundo radiotelegrafista Pascual Pillado García; los cabos de Artillería Juan Vázquez García, José Mª Veiga Agra y José García Bermúdez; los cabos de Marinería Andrés Francisco Fernández, Andrés Fernández López, Joaquín Fernández López y Ramón Rey Novo; marineros Jesús Sande González, Fernando Carrillo Pavón, Justo Villamor Ortega, Evaristo Cantos Pacheco, Laureano Aragón Muros, José Cea Expósito y Adolfo García Serantes.Muchos otros miembros del acorazado “España”, principalmente, y del resto de buques y dependencias de la Base de Ferrol fueron sometidos a consejos de guerra y fusilados o condenados a muchos años de prisión. Michel Alpert, en su libro “La guerra civil española en el mar”, cita un informe enviado por el comandante del destructor inglés “Fearless” al agregado naval de la embajada en el que da cuenta del fusilamiento en Ferrol de 110 marineros a consecuencia de ciertos amotinamientos producidos en el acorazado “España” y en el crucero “Baleares”. Por necesidades de la guerra y escasez de medios, los buques de guerra nacionalistas salieron a la mar con dotaciones improvisadas. Gran parte de los marinos de esas dotaciones fueron, meses más tarde, detenidos y sometidos a consejos de guerra que, como se puede ver con el citado del “Cervera”, se celebraron hasta dos años después de iniciada la guerra. Téngase en cuenta que además de las dependencias militares, se habilitaron en Ferrol como barcos-prisión el “Plus Ultra”, el “Contramaestre Casado” y el “Genoveva”.Otra parte no pequeña de la marinería fue destinada, como castigo, a brigadas de choque que operaron en el frente occidental de Asturias. Era otra forma de depuración en la que el consejo de guerra y el fusilamiento se sustituía por las misiones más peligrosas frente al enemigo. Se comprende así mejor el hecho de que cuando faltaban pocos días para que se consumase la derrota republicana en el Frente Norte, todavía desertasen de las filas nacionalistas infantes de Marina de los que guarnecían la desembocadura del Nalón.***************(1) “Más sangre y represión como epílogo del triunfo de la sublevación en la ciudad y base naval de Ferrol.” del libro “Muertes Paralelas: El destino trágico de los prohombres de la República”. Gijón, 2004. Autor:  Marcelino Laruelo Roa.Texto reproducido  procedente de Asturias Republicana.Sinopsis del libro:La aparición de nueva documentación y, sobre todo, la apertura de archivos militares que hasta ahora habían sido inaccesibles a los investigadores, ha posibilitado que se pueda documentar lo que les aconteció a importantes hombres de la República que cayeron ante los pelotones de ejecución franquistas. Además, en no pocos casos, esas nuevas fuentes permitieron sacar del olvido y reivindicar para la historia de España a figuras prominentes de las tres primeras décadas del siglo XX.En este libro se detalla el inicuo proceso de la justicia militar inversa que les llevó al paredón y el apretado resumen de su trayectoria vital. Almirantes y generales, dirigentes sindicales y diputados, gobernadores civiles y catedráticos, periodistas y abogados, sus vidas y sus muertes son un ejemplo de dignidad y sacrificio que merece la pena conocer. […]

  • Los hijos y nietos de presos en los campos franquistas: "A mi abuelo le arruinaron la vida, le volvieron loco a palos".
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 25 mars 2019 à 09:30

    https://www.eldiario.es/sociedad/hijos-campos-concentracion-arruinaron-volvieron_0_880162757.htmlMemoria históricaApenas quedan supervivientes de los campos de concentración franquistas pero sí hijos y nietos a los que les contaron sus historias y cómo lograron la libertad"Los fines de semana, la Legión Cóndor les iba a visitar y les trataban como en un zoológico, haciéndoles fotografías. Caían bofetadas y palizas"Más información | Franco creó 300 campos de concentración en España, un 50% más de lo calculado hasta ahoraBelén Remacha 24/03/2019 - 20:44hCompartir en FacebookCompartir en TwitterUna de las misas de 'reeducación' en el Centro de Concentración San Marcos. Con jersey blanco, Cástor.más INFOFranco creó 300 campos de concentración en España, un 50% más de lo calculado hasta ahoraCarlos Hernández: "La magnitud de la represión franquista fue tan grande que los campos de concentración quedaron olvidados"ETIQUETAS:Campos de concentracióndictadura franquista"Que cada uno pregunte a la abuela: en todas las familias españolas hay alguien con historias sobre campos de concentración franquistas". Lo decía el periodista y colaborador de eldiario.es Carlos Hernández sobre su investigación Los Campos de Concentración de Franco y parece literal: casi un millón de españoles sufrieron "el hambre, las torturas, las enfermedades, la muerte, los trabajos forzosos" en esos 300 centros que comenzaron a funcionar en España horas después del golpe militar del 36 y permanecieron abiertos hasta bien entrada la dictadura.Ha pasado demasiado tiempo hasta que se ha destapado la magnitud de esta forma de represión, tiempo durante el cual la mayoría de supervivientes ya ha fallecido: el último que quedaba de los que colaboraron con Hernández, Luis Hernández, este marzo. Los que pueden contarlo son los hijos, sobrinos, nietos o bisnietos que ya escucharon a sus familiares esos recuerdos de los centros de internamiento. Como Santiago los de su padre, nacido en Barcelona en 1916 y bautizado con el nombre que luego pondría a su hijo. Fue soldado republicano y preso en el monasterio de la Santa Espina en Valladolid.Era el año 1939 cuando detuvieron a Santiago en Tarragona, después de una caminata tras haber batallado en el Pirineo de Lleida. Apenas pasaron cuatro días hasta que les metieron en un tren camino de la capital castellana: "Contaba que les dieron una lata de sardinas y un churrusco de pan. Se lo comieron enseguida pensando que no era para todo el viaje, y luego no tuvieron nada más en los siete días que duró".Una vez en el campo, al raso del invierno de Valladolid, cada mañana aparecían cinco o seis compañeros muertos. Santiago siempre contó que en Santa Espina había 5.000 hombres y así lo dejó en un escrito –aunque ahora Carlos Hernández calculaba unos 4.300–. Tenía presente una cifra aproximada porque "como era muy organizado y aquello le parecía un desastre completo, convenció al oficial de que las comidas, que solían consistir en lentejas que tenían gusanos, fueran repartidas por un sistema de relevos de presos. Lo propuso tan bien que él acabó dirigiendo los equipos".Aquella responsabilidad le otorgó algunas ventajas, entre ellas, que le dieron permiso para dormir en interior tras las cenas. Desde ahí, a través de las ventanas les pasaba mantas a los compañeros que quedaban fuera. A Santiago le liberaron cuando acabó la guerra, pero como tantos siguió dentro "del gran campo de concentración que era toda España": tuvo que repetir bajo mandos franquistas el servicio militar obligatorio, volvió a Barcelona y luego pasó una temporada trabajando en Alemania de delineador.Escrito que dejó Santiago Badia."Les visitaban como si fueran un zoológico"Cástor también se llama como su padre, nacido en Avilés (Asturias) en 1914, combatiente republicano y preso del campo de San Marcos, en León, desde el año 37 hasta su cierre. Ahí vivió "de todo", "los tenían hacinados en las caballerizas. Él contaba que hacían sus necesidades en unas tinas enormes en medio de la sala, como gallinas. Había gente que se caía dentro. Los fines de semana, la Legión Cóndor les iba a visitar y les trataban como un zoológico, haciéndoles fotografías. También caían bofetadas".Entre los objetos que dejó su padre conservaba un catecismo de reeducación, cuyas citas cristianas estaban enmarcadas por todo el campo. Si a alguien le pillaban riendo, hablando o blasfemando en la misa obligatoria "le caía una buena paliza". Cástor fue músico y pintor, así que a él le encomendaron dos funciones: tocar y entretener a la gente por varias zonas del campo; y decorar y diseñar objetos, por ejemplo, las hornacinas del Sagrado Corazón de Jesús o las insignias de plata para la Cruz de Santiago que realizó otro preso, joyero.Cástor cuenta que sus vecinos de Avilés que habían estado prisioneros en el mismo campo no querían oír de San Marcos, "era como el diablo, nadie quería pasar por delante", pero su padre lo vivía diferente. Años después, antes de fallecer en 2001, visitaba el que ahora es hostal San Marcos y les enseñaba orgulloso a sus hijos el suelo, porque era autor del empedrado. "Mi abuelo ya nunca levantó cabeza del todo"Nuria no es hija sino nieta de Federico, un comisario de la zona roja, padre de cuatro hijos que acabó en un campo en Toledo. Cuando era niña e iba de paseo con el abuelo, este le contaba lo que había vivido, "que ahora lo piensas y parece casi impropio… él contaba todo tipo de torturas. Les ponían palillos de metal entre uña y carne para que hablara. Vivían hacinados en una celda a oscuras. Se les quedaban los pies pegados al suelo y un día con una cerilla descubrió que era porque era todo un charco de sangre"."Los carceleros acudían a llamar a alguien para el paredón y comenzaban deletreando. Decían la F y todos los Franciscos, Federicos y Fermines se asustaban. F-E… y así, hasta que se sabía el nombre y apellido completo de quien fuera. Minutos eternos de tortura psicológica". Cuando Federico, que ya tenía cuatro hijos, salió del campo pasados unos dos años, no lo hizo para irse a su casa, en Extremadura, sino para pasar 12 años de prisión ya como condenado.Cuando sí tuvo por fin la libertad, gracias a un favor que hizo un paisano a petición de su hermano "a cambio de que no se le acercara nunca más e hiciera como que no le conocía", se encontró con sus tierras expropiadas y tanto él como sus hijos quedaron impedidos para ejercer cualquier trabajo para el Estado. Así que Federico, que había sido maestro de escuela durante la República, tuvo que reinventarse como zapatero remendón."Haber vivido aquello era una lacra que tenía en su vida. Se sentía de los vencidos, pero además sentía que no les habían vencido limpiamente", recuerda Nuria. "Le arruinaron la vida, él ya nunca levantó cabeza del todo. Era casi el año 70, más de 20 años después, ya vivía en Madrid, y seguía por la noche asomándose a la ventana de su habitación, pensando que venían a por él. Le volvieron loco a palos, le hicieron verdaderas barbaridades. Murió en el año 73 y, después de tanto, ni siquiera tuvo la satisfacción de ver morirse a Franco". […]

  • Atrapados en puerto: el día que España se convirtió en una prisión.
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 24 mars 2019 à 21:52

    https://www.elindependiente.com/tendencias/historia/2019/03/23/stanbrook-guerra-civil/El Stambrook RAFAEL ORDÓÑEZPublicado el 23/03/2019Actualizado el 24/03/19 - 22: 11RAFAEL ORDÓÑEZrafael.ordonez@elindependiente.com @2itrordonezLa guerra ya estaba finiquitada, al menos en el espíritu de los republicanos que desde la caída de Cataluña y el golpe del coronel Casado, el 5 de marzo de 1939, ya sólo buscaban la manera de salir del país. La frontera con Francia se había convertido, durante febrero, en un río de exiliados, pero adentrada la contienda en marzo la costa de levante era la única vía de escape.Entre el 28 y el 29 de marzo salen del puerto de Alicante los últimos barcos con exiliados a bordo, pero en tierra quedan todavía miles de personas que se dirigen hacia la costa buscando una salida. Ya no habrá. El 1 de abril termina la Guerra Civil y España se convierte en una prisión, el país está cerrado, sólo se puede viajar por un salvoconducto. Medio millón de personas concurren en las cárceles los primeros días de la victoria del bando nacional.El StanbrookA las 23 horas del 28 de marzo parte de Alicante hacia Orán el Stanbrook repleto hasta los topes. Según distintas estimaciones, entre 2240 y 3028 personas. El barco llevaba varios días amarrado en el puerto esperando una carga que, a la vista del drama humano que se avecinaba, cambió por personas por decisión de su capitán Archibald Dickson. Las crónicas aseguran que hasta en dos ocasiones el barco, preparado para zarpar, desplegó su pasarela para acoger a más exiliados. Con la bodega angustiosamente abarrotada y la sala de máquinas y el puente atestado de gente el Stanbrook abandonó el puerto con sobrecarga.En el momento de su partida se produce en el puerto un bombardeo que no causa muertes. Pocas horas después se produce la salida del Marítima, un barco más grande que el Stanbrook, en el que sólo va una treintena de autoridades alicantinas de la República. No están claras las circunstancias por las que el barco parte tan vacío. Mientras hay versiones que apuntan que una multitud de refugiados vio partir el barco impotente, sin poder subir, otras hablan de un puerto mucho más despejado con apenas unas cuarenta personas.Con el Marítima se va la última oportunidad de salir y al puerto sigue llegando gente.El historiador alicantino, Francisco Moreno, considera que “hay varios testimonios que atestiguan a que cuando sale el Stanbrook se produce un bombardeo lo que podría explicar que la gente que estaba en el puerto se marchara”. Además el capitán del barco no quería subir a nadie que no fuera de las autoridades. Con el Marítima se va la última oportunidad de salir y al puerto sigue llegando gente.Eliseo Gómez Serrano, diputado del Frente Popular por Alicante, escribe en su diario personal el día 30:He ido al puerto. Una enorme y abigarrada multitud en la que figuraban miles de soldados del disuelto ejército republicano, daba una impresión lastimosa. Hombres, mujeres, niños, aguantan a pie horas y horas la llegada de un hipotético barco que les ponga a salvo de la que imaginan sed de venganza del enemigo de ayer. Estoy convencido de que la inmensa mayoría de estas pobres gentes no tienen porque (sic) expatriarse. ¿Podrán? Nada se sabe de los barcos prometidos. Hay aquí quien está esperando dos días con sus noches. A las 6.30 h. de la tarde (hora solar que es la hora oficial ordenada por las nuevas autoridades), entran las tropas del Ejército nacionalista. Se componen de un destacamento de la División italiana “Littorio.” Los soldados en camiones van muy bien uniformados.“Eliseo Gómez Serrano fue el primer fusilado en la provincia de Alicante” -puntualiza Francisco Moreno- “no entendía porque la gente estaba acumulándose en el puerto, porque ellos no habían hecho nada. Él había sido unos meses diputado, era una persona muy bien considerada en la ciudad, con mucha reputación y recursos en la sociedad. Quedó claro con su fusilamiento que la represión iba alcanzar a todos”.Con las tropas franquistas acechando se vivieron momentos dramáticos en el puertoDe esa previsible represión huían las miles de personas que se acumulaban en Alicante. Hasta 40.000 se ha llegado a decir. Moreno considera una cifra mucho más baja, estimas que unas 12.000 personas quedaron atrapadas en el puerto. Con las tropas franquistas acechando se vivieron momentos dramáticos en el puerto. Hubo intentos por parte de los consulados argentino y cubano, más un diplomático francés, de crear una zona neutra en el puerto. Pero sus gestiones no fructificaron.“Hubo muchas discusiones, entre la gente que estaba en el puerto, sobre qué hacer, porque había gente armada que quería resistir. Por las calles de Alicante ya se están haciendo con la ciudad los falangistas pero la gente seguía llegando al puerto. Ya no tenía ningún sentido dispararse los unos a los otros. No había manera de resistir, hubiera sido una masacre”, considera Moreno.Atrapados en el puerto, algunos prefieren quitarse la vida. Francisco Moreno calcula que unas 15 personas se suicidan ante la desesperación de verse sin salida, aunque sobre este punto se han dado cifras mucho más altas, incluso de decenas. “Los hechos se han magnificado porque hubo suicidios muy espectaculares como el de dos hombres que se disparan mutuamente o el alcalde de Alzira Francisco Oliver que se rebanó el cuello con una navaja de afeitar”.Manuel García Corachán, relata este punto en Memorias de un presidiario (en las cárceles franquistas):No muy lejos de mí, percibí el estampido, casi simultáneo, de dos disparos de pistola. Vi luego como se llevaban a los hombres de uniforme. Se trataba de unos oficiales de nuestro derrotado ejército que, con formidable de sangre fría, en presencia de todos, se dieron un abrazo de despedida y, antes de que nadie pudiera impedirlo, dispararon el uno contra el otro.El Campo de los AlmendrosDe las 12.000 personas que quedaron atrapadas en el puerto “la mayoría salió la tarde del 31 de marzo y unos 1.000 salieron el día 1 de abril por la mañana hacia el Campo de los almendros”, estima Moreno. Así se conoce al campo de concentración temporal que se creó en un bancal de almendros en la zona de la Goteta, lo que entonces era las afueras de la ciudad por el norte.“Allí estuvieron mal alimentados y sin agua apenas, se comieron hasta las almendras que estaban empezando a brotar”, describe Moreno. El campo según Moreno no tenía ni alambrada, sólo guardias, “algunos consiguen escapar, pero dónde iba a ir, si no tenían dónde esconderse”.De las lamentables condiciones que arrastraban estos fallidos exiliados, convertidos en prisioneros, da cuenta Max Aub en su libro El Campo de los almendros que escribió con testimonios de supervivientes. El texto es una de las razones por las que este campo de prisioneros es uno de los más famosos, junto con el hecho de que es uno de los pocos que alberga mujeres y niños. Carlos Hernández de Miguel, periodista y autor de Los campos de concentración de Franco (Ediciones B), destaca este punto: “En Alicante se produce algo que es poco habitual en los campos de concentración franquistas que en su gran mayoría son masculinos, hubo alguno mixto, pero los el de los almendros es una excepción importante porque también hay mujeres y niños, aunque es verdad que están poco tiempo”.La ciudad se convierte aquellos días en una gran campo de prisioneros que gestionarLas cifras del número de presos que acogió el Campo de los almendros oscilan mucho, llegando algunas fuentes a apuntar a más de 30.000. Pero contar con datos precisos de lo que ocurrió aquellos días de marzo y abril en Alicante es muy difícil. Moreno asegura que, hasta el día 2 de abril, hay constancia de nuevas detenciones en el puerto, gente que va buscando barcos para escapar y que termina entre los almendros.La ciudad se convierte aquellos días en una gran campo de prisioneros que gestionar, con traslados y reubicaciones de presos, detenciones de republicanos alicantinos, más los refugiados en la ciudad que huían del avance franquista y liberaciones. Los almendros hace de un primer filtro. “A unos los van poniendo en libertad, a otros los llevan a otras cárceles en Alicante como los castillos de Santa Bárbara y San Fernando, varios cines, la plaza de toros o el reformatorio de Alicante, entre otros. Donde no se llevaron presos fue a la cárcel provincial de Alicante, donde estuvo José Antonio Primo de Rivera, que se convirtió en un lugar de culto para los falangistas”, explica el historiador.“A la mayoría de los hombres los llevan al campo de concentración de Albatera y a las mujeres a lo que llamaban cárceles provisionales o a recintos que, como en el caso de Alicante, ni siquiera tienen una denominación oficial, como una casa de ejercicios espirituales, donde estaban controladas por religiosas que eran las encargadas de mantener la disciplina y, ya de paso, iniciar ese proceso de lo que llamaron reeducación. Esto obedece principalmente al paternalismo del franquismo machista de que las mujeres, por muy rojas que fueran, por muy republicanas que fueran, tenían que tener su modelo de represión particular”, explica Hernández de Miguel.-¿A dónde nos llevarán?-Donde les dé la gana.-¿Qué cárcel habrá para tantos?-Toda EspañaMax Aux, Campo de los almendros.Presos en la plaza de toros de Santander BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑALa España cautivaEl 27 de marzo de 1939 Franco envía una circular a todos los generales previendo la gestión de la victoria y la entrega masiva de prisioneros. Les pide que “en los sitios que estimen más conveniente, por razones de higiene, vías de comunicación y emplazamiento. Abran campos de concentración y rompe así con la dinámica durante la guerra consistía en centralizar los presos”, explica el autor de Los campos de concentración de Franco. Una investigación en la que cifra en unos 300 los campos que gestionó el bando sublevado durante la contienda civil.El campo de Albatera, donde terminan gran parte de los hombres del puerto, soldados, civiles y políticos, fue levantado por la República para albergar los presos afines al bando de los nacionales. Con las tornas cambiadas, el de Albatera se convierte en un “primer lugar de represión, castigo y la eliminación. Porque es el primer lugar al que van grupos de falangistas de militares sacan la gente y la matan. Hay testimonios que incluso guardianes de los propios campos sacaban a los presos. Había comitivas de los pueblos vecinos que iban a buscar a los conocidos rojos de su pueblo para llevárselos y matarlos en una cuneta”, explica el periodista.Presos en el campo de concentración de Irún haciendo el saludo fascista. BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑAEl volumen de prisioneros convertía su gestión en una tarea titánica, en los primeros días de abril, Hernández de Miguel tiene documentadas unas 500.000 personas, de forma simultánea, en campos de concentración. En lugares como Madrid se llega al punto de tener que liberar a los presos de manera masiva. Se les ordena que regresen a sus lugares de origen, allí donde estuvieran el 18 de julio de 1936. “Lo que significaba que cuando llegaban a ese pueblo se sabría si habían sido militantes destacados de UGT o de cualquier organización republicana. Los que mejor lo sabían eran los falangistas del pueblo, el cura, o el alcalde y sus vecinos. Saben que en sus lugares de origen va a haber una segunda investigación de cada uno de esos prisioneros”.“El país era un gran campo de concentración, a parte de los campos oficiales, de las cárceles y de los distintos tipos de centros de represión que había en todas partes, estar en libertad no significaba ser libre. Estaban permanentemente vigilados todos aquellos que no estaba más que demostrada su lealtad al régimen. Era una libertad siempre vigilada y siempre condicionada, cualquier denuncia o acusación, por falsa que fuera, podía acabar con una detención y un encierro”, asegura el investigador.Españoles tras la alambrada: los campos de concentración del exilio en FranciaAdemás de los republicanos que no pudieron salir, las autoridades tienen que gestionar a los que regresan de Francia. “Desde finales de marzo empiezan a regresar miles de exiliados así que se crean campos de concentración en la zonas de los Pirineos para recibir a todos estos republicanos”.Los republicanos que volvían lo hacían confiados en la promesa del régimen de que aquellos que no tuvieran las manos manchadas de sangre podrían volver sin ningún riesgo. “Pero los que volvían tenían que demostrar que eran afines a Franco, no ya que no habían hecho nada, sino que eran afines. Si uno no conseguía demostrar que era afín terminaba, como poco, en un campo de concentración. Los casos peores eran los que pasaban por consejos de guerra sumarísimos y fusilados”.HISTORIAHistoria de una foto de la Batalla del EbroNiño herido durante la Batalla del Ebro”. Este es el pie de foto que cualquier periódico del mundo podría haber puesto a la imagen de Manuel Álvarez postrado en una[...]HISTORIAEl brigadista y el dibujante: la vida en cuatro guerrasLa guerra de España estaba vista para sentencia. Los brigadistas internacionales vivían sus últimos días en territorio español. Čedo Kapor había sido herido en el frente del Ebro a finales[...]ESPAÑAFRANCISCO FRANCOHISTORIA […]

  • Carlos Hernández: "El plan de crear campos de concentración sale del propio Franco".
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 24 mars 2019 à 21:44

    https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2019/03/23/carlos_hernandez_plan_crear_campos_concentracion_sale_del_propio_franco_93207_1026.htmlClara MoralesEl periodista documenta en un nuevo libro la historia de 300 recintos fascistas que llegaron a reunir a medio millón de prisioneros al final de la Guerra CivilLa investigación refleja un sistema arbitrario pensado para exterminar, castigar y reeducar a los presos, muchos de los cuales acabarían luego en la cárcelcmorales@infolibre.es @claramoralesfPublicada el 23/03/2019 a las 06:00Actualizada el 22/03/2019 a las 21:01El periodista Carlos Hernández. Ediciones BCampos de concentración. Un sintagma que remite a la Alemania nazi, a ese "El trabajo os hará libres" que decoraba Auschwitz o a la instantánea que retrata a priosioneros de Mauthausen, recién liberados, tratando de derribar el águila que coronaba la entrada al infierno. El periodista Carlos Hernández se ocupó de ellos en su libro Los últimos españoles de Mauthausen (2015), así que no resulta extraño que se interesara luego por otros campos de concentración menos conocidos: los españoles. En Los campos de concentración de Franco (Ediciones B), investiga el sistema ideado por los golpistas desde el mismo 20 de julio de 1936, que imitaba al de sus hermanos alemanes. Serían casi 300 y llegarían a reunir, al final de la Guerra Civil, a medio pillón de prisioneros. No eran, los recintos que ha rastreado Hernández con dificultad, como el que sufrió su propio tío abuelo en Alemania, una historia que ha contado a través de una cuenta de Twitter y un cómic. No eran campos de exterminio, aunque sí se cometieron en ellos numerosos asesinatos. Pero quizás la principal diferencia entre los campos ideados por los nazis y los creados por el franquismo sea que los primeros son conocidos en todo el mundo como símbolo del horror del fascismo y los segundos apenas se conocen. El volumen de Hernández, más de 550 páginas de un exhaustivo paseo por archivos y memorias, está acompañado de una web. En ella, un mapa geolocaliza todos los recintos que llegaron a existir. Es probable que el lector tenga uno, o más de uno, cerca de casa y ni siquiera lo sepa. Pregunta. ¿Qué ha ocurrido para que no se conociera aún en profundidad y de manera amplia la historia de estos campos?Respuesta. Hay dos motivos. El primero, que el franquismo intentó borrar las huellas de sus crímenes a todos los niveles, de todos los elementos de la represión, asesinatos, cárceles, todo. Pero lo hizo con especial ahínco, especialmente entre el 36 —incluso diría que antes, porque ya hubo nazis participando en la organización del golpe de Estado contra la República— y hasta que Hitler pierde la guerra, para intentar borrar aquella España filonazi. Esa relación resultaba muy incómoda a partir de 1945 para Franco, e incluso a partir de finales del 43, cuando ya parece que Hitler va a perder la guerra. Él se da cuenta de que corre el riesgo de caer arrastrado en esa caída.Una cosa muy sorprendente que yo creo que todos los historiadores nos hemos chocado con ella es que, en la destrucción masiva de archivos que hubo, si hay un periodo especialmente afectado es este. En el archivo de Ramón Serrano Suñer, que fue en aquella época el ministro de Gobernación y Exteriores, y era el más filonazi y el hombre fuerte del régimen, además de cuñado de Franco, de las relaciones con Alemania no queda casi nada. Algún documento intrascendente. Y de hecho si hemos conseguido reconstruir mucha información de eso es porque hubo copia de algunos documentos en los archivos alemanes. Ahí entran también los campos de concentración. ¿Por qué? Porque a partir de 1945, que se abren las puertas de Auschwitz, o de Mauthausen, o de Buchenwald, queda muy mal, estética y políticamente, para un régimen que intenta sobrevivir como el último régimen fascista en una Europa ya democrática, que siga habiendo campos de concentración.  P. Una de las diferencias que menciona es que no estaban tan centralizados, y que por lo tanto la forma organizativa no está unificada. ¿Eso influyó en que fuera más difícil rastrearlos?R. Sin duda. La falta de homogeneidad, como la hay en el sistema concentracionario nazi o el sistema de gulags de Stalin, ha dificultado mucho la investigación. Porque generaba confusiones: al no haber un criterio único. No solo había prisioneros de guerra, sino también presos políticos. En todos hay un elemento común: ninguna de las personas que pasan por campos de concentración ha sido acusada de nada formalmente, y tampoco ha sido juzgada. Esa es la diferencia con las cárceles o con las unidades del Patronato de Redención de Penas, como el Valle de los Caídos, que se forman años después. Más allá de eso, o elementos de la vida cotidiana y de sufrimiento de los prisioneros, hay mucho más caos y, sobre todo, mucha más improvisación al ir creándolos. Y nos encontramos con que no hay siquiera una unidad estética: hay campos en un convento, en una plaza de toros, o más como la imagen que nos sugiere un campo de concentración, que es un recinto alambrado con barracones. Pero es que no hay ni siquiera unidad de tamaño: hay campos con capacidad para 200 prisioneros y con campos que llegan a tener hasta 15.000 prisioneros en su interior.También hay que tener en cuenta que los sublevados pensaban que no iba a haber guerra, que el golpe de Estado iba a triunfar en seguida. Entonces van abriendo campos de manera improvisada, y cuando se empieza a prolongar aquello es más caótico aún. Incluso cuando en julio del 37 Franco crea la Inspección de Campos de Concentración, que es algo determinante, para intentar unificarlo, tampoco lo consigue. Porque cada general tiene resistencias para ceder sus competencias, porque incluso el propio Franco no acaba de creerse mucho esa fórmula de unidad… Es muy complicado conseguir discernir qué era un campo de concentración oficial y qué no lo era. Eso ha contribuido a la confusión posterior y que se haya creado un terreno fértil para los negacionistas de los crímenes del franquismo, que en este país los hay, y muchos.P. Sin estar centralizado, y con el caos de la guerra, ¿cómo se empiezan a organizar estos campos? ¿De dónde viene esa orden o ese plan de crearlos?R. El plan sale del propio Franco. Es él el primero que ya el 20 de julio del 36 da la orden de crear campos de concentración a sus generales. Y es curioso que diga “separados de la población”, obviamente para que no haya testigos incómodos de lo que ocurre en ellos. Como la guerra se prolonga, es él el que en julio del 37 siente la necesidad de centralizarlo, con un doble objetivo: controlar él o su mando todo el proceso de clasificación de los prisioneros, para que ninguno quede en libertad, y sobre todo le preocupa que ninguno de ellos fuera considerado apto y alistado al ejército franquista, porque se producían miles de fugas. Esos, a las primeras de cambio, pasaban la frontera y llegaban al bando republicano. Y hay otro elemento que él quería controlar, que era el aprovechamiento de esa mano de obra. Los hombres en edad de trabajar y militar, afines o no contrarios, están en su ejército. Necesita mano de obra. Y qué mejor que la de esos hombres que están en los campos.P. ¿Había ya una idea de utilizar los campos como vías de reeducación para esa nueva España que querían crear?R. Sí, desde el principio. Los campos nacen con varios objetivos. El primero es de exterminio: es verdad que no es de exterminio total como ocurre en algunos campos de concentración nazis, pero sí selectivo. Allí van grupos de guardias civiles o de falangistas buscando a gente concreta, o a veces aleatoriamente, sacan a unos cuantos y los asesinan a las afueras del propio campo. Y también desde el primer momento son lugares de castigo. No se les trata como prisioneros de guerra. Luego está la parte de reeducación: es muy curioso cómo, en las instrucciones que se dictan para el funcionamiento de los campos, en las que se habla desde la disciplina a qué tienen que hacer los guardianes, un elemento de los más importantes es cómo se llega a detallar el grado de charlas patrióticas, el contenido, cómo tienen que formar tres veces al día mínimo para cantar los himnos, hacer el saludo fascista, asistir a misa… De hecho, cada vez que se conseguía, de manera siempre forzada, organizar un gran acto religioso en el que participaban los prisioneros, los comandantes de los campos enviaban informes a sus superiores, y alguno de ellos acabó en la mesa de Franco, vanagloriándose de lo sucedido. ¿Por qué? Porque era haberles derrotado en el campo de batalla y encima derrotarles ideológica, intelectualmente. Era la última parte de la victoria, que además se hacía siempre en un contexto de deshumanización: quitándoles las pertenencias, rapándoles, convirtiéndoles en una masa, en números en lugar de hombres.  Imagen del campo de concentración instalado en los Campos de Sports de El Sardinero (Santander), poco antes de que fueran evacuados todos los prisioneros. | Biblioteca Nacional de EspañaP. ¿Cómo se decide quién tiene que ir a los campos, más allá de los prisioneros de guerra?R. Para empezar, es verdad que el grueso de quienes están en campos de concentración son prisioneros de guerra capturados en el frente, por eso los mayores momentos en los que los campos se saturan y se vive peor es con las grandes derrotas republicanas: Cantabria, Asturias, Cataluña y la derrota final. Pero no eran solo prisioneros de guerra, porque de hecho algo en lo que no se incide, porque a los herederos del franquismo no les gusta que se incida, es que en un tercio de España no hay guerra, y cae en manos franquistas en algunos casos en horas, como es Canarias, el protectorado de Marruecos o la mayoría de Baleares. Pero hay zonas, como es Galicia, Castilla y León, una zona de Andalucía, en las que en una semana, sin haber guerra, solo resistencia, ya caen en manos franquistas. Y sin embargo se empiezan a hacer campos de concentración el primer día.Empiezan a llevar elementos por ser de sindicatos, de partidos políticos, maestros identificados con la forma de educación republicana… A algunos los pasean, otros van a cárceles y otros van a campos de concentración. El motivo inicial de por qué acaban en un sitio u otro es absolutamente arbitrario. No hay explicación. Tú te puedes encontrar en Galicia que hay dos recintos, uno es campo de concentración y otro no lo es, y hay el mismo tipo de prisioneros en uno que en otro. ¿Cuál es el criterio? El del comandante de turno. El que luego acaben en un juicio sumarísimo, en un batallón de trabajadores o liberados, básicamente dependía de lo que ellos llaman los avales. Los propios oficiales de los campos pedían información a las localidades natales de esos prisioneros, y siempre llegaba de los mismos: el alcalde, el jefe de Falange, el comandante de Guardia Civil y el cura. Esas eran las autoridades que marcaban la vida o la muerte de los prisioneros.P. Las comunidades autónomas en las que hay más campos son Andalucía y Comunidad Valenciana, territorios en los que la guerra se desarrolla de formas muy distintas. ¿Por qué los campos son más numerosos allí?R. El motivo por el que tienen tantos campos es el mismo. En Andalucía, son más numerosos en la parte que tarda más en caer. Esto pasa en la Comunidad Valenciana e incluso, proporcionalmente, en Madrid: hay 16, pero para el tamaño que tenía Madrid, son muchos. No le doy tanta importancia a la cantidad. La cifra de 300 es, por supuesto, importante, pero yendo territorio a territorio es más relevante la duración que tuvieron los mismos y, sobre tododo, las condiciones que hubo. Cuando conseguimos investigar a fondo un campo, por pequeño que sea encontramos atrocidades y sufrimiento. Pongo mucho el ejemplo del que hubo en Casas de Don Pedro, en Badajoz, porque era pequeño y duró poco tiempo pero, gracias a un historiador local, sabemos que en apenas 48 horas asesinaron a 100 prisioneros. Y era un campo muy pequeño que duró muy poco tiempo.P. Señala que no hay campos de concentración para mujeres. ¿Dónde estaban ellas en este sistema concentracionario?R. Yo había acotado la investigación a los campos de concentración oficiales, los que el propio régimen consideraba como tales, y si solo hubiera hablado de eso las mujeres se me habrían quedado en un cuartísimo lugar. Y aun así ha sucedido, porque es cierto que no había campos de concentración femeninos, a diferencia de lo que ocurría en la Alemania nazi. Sí tenemos documentado el paso de mujeres por distintos lugares: Cabra en Córdoba, San Marcos en León, Los Almendros, donde hay testimonios terribles de que iban con sus niños de corta edad, que hubo casos de bebés que murieron… Luego hay un caso especial, que es el de Arnao, en Castropol [Asturias], donde hubo mujeres por ser hermanas, hijas o madres de republicanos escapados a Francia o huidos con la guerrilla antifranquista. Allí fue donde más mujeres hubo, haciendo trabajos forzados, además.Sí que he querido reflejar una represión indirecta de las mujeres en los campos, y es que tenemos testimonios de cómo se aprovechaban los guardianes de los campos, que violaban a las hijas, hermanas o madres de los prisioneros, amenazándolas con maltratar a los presos. Tenemos ejemplos en Castuera [Badajoz] o la plaza de toros de Valencia. En Castuera, y ocurrió en otros campos también, las familiares de algunos prisioneros se acercaron al campo, montaron chabolas para poder acercarles comida y estar pendientes. Hay constancia de cómo se producían razias por parte de falangistas y de militares en noches que para divertirse acudían a las chabolas a violar a estas mujeres. Como siempre ocurre, la mujer fue víctima doblemente.También pasaba que en determinados momentos de la guerra las sacaban de los campos y las llevaban a otros recintos que ni siquiera tenían denominación oficial. De hecho, creo que algún día se podría llegar a un consenso entre historiadores para denominar campos de concentración a algunos lugares donde estuvieron las mujeres que ni siquiera tenían consideración de prisión provisional. Eran recintos que en muchos casos ya contaban con religiosas que comenzaban con esa tarea de reeducación y humillación, de intentar reconvertirlas en lo que para el franquismo era el ideal de mujer. Pero el lugar de martirio de las republicanas fueron las cárceles, ahí tuvieron el mismo sufrimiento o más que el de los hombres republicanos, con el añadido de que muchas veces iban embarazadas o con niños, y de ser sometidas a vejaciones especiales.P. ¿Por qué se decide en un momento dado cerrar los campos, con el final de la guerra aproximadamente?R. El primer motivo es que hay una masa de prisioneros imposible de manejar. Estamos hablando de que en el mes de abril de 1939 —son las cifras que tengo confirmadas, pero pueden ser cortas— hay medio millón de personas solo en los campos de concentración. De hecho el régimen, tuvo que aflojar la mano y, en lugares como Madrid, abrir las puertas de los campos porque había hasta 20.000 personas en el Viejo Chamartín, en lo que es hoy el Bernabeu. Se les morían de hambre y les preocupaba que hubiera motines. Les liberaron parcialmente, porque se les ordenaba presentarse en el pueblo en el que residieran el 18 de julio de 1936. No donde habían nacido. ¿Por qué? Porque cuando llegaban, el jefe de Falange, el de la Guardia Civil o el párroco sabían: este era de la UGT, o este no era nada. Se trasladaba la investigación a cada pueblo.El segundo motivo era lo que ya hemos dicho: estética y políticamente, en una Europa convulsa en una situación de preguerra, Franco intenta dulcificar su régimen y su represión. Y aun así el sistema concentracionario puro y duro se mantiene. Sigue habiendo campos abiertos, los extranjeros que huyen de la II Guerra Mundial son devueltos a los nazis… Hasta el 47-48. En 1947 se cierra el último campo de guerra, que es el de Miranda de Ebro, el más longevo, y en 1948 se disuelve el último batallón de trabajos forzados de esta pata de la represión, de los que formaban prisioneros contra los que no había habido ningún tipo de condena. Luego hay una evolución nominal: hay campos de concentración que de la noche a la mañana pasan a ser cárceles, pero los prisioneros siguen siendo los mismos y no han sido juzgados. Incluso se crean recintos a los que no se les llama campos de concentración, pero son exactamente lo mismo: es el caso de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura, dedicada exclusivamente a prisioneros homosexuales, que se cierra en 1966. ¡1966! Todo esto aparte de las unidades de Redención de Penas, que van hasta los setenta. O los campos de concentración oficiales creados en el 58 y 59 para los prisioneros marroquíes de la Guerra de Ifni.Lo que hay es, más que nada, una transformación motivada por la situación internacional. ¿Qué habría ocurrido si Hitler no pierde la guerra? Nunca lo sabremos, desde luego, pero hay indicios muy preocupantes. Uno de ellos es cómo, en los documentos que he encontrado, cuando se decide ampliar un campo de concentración porque están saturados, en los informes se dice que mejor que buscar otros edificios, se construyan barracones desmontables, y se dice: “Porque además los podremos utilizar en los futuros campos de trabajo”. Tenían planes que no llegaron a hacer, en parte por la derrota de Hitler. Eso no quiere decir que no fuera durísimo todo lo que ocurrió a partir de 1945.  Los prisioneros abarrotan el campo de concentración habilitado en la plaza de toros de Santander. | Biblioteca Nacional de EspañaP. Y luego señala a los prisioneros juzgados que entran directamente a las cárceles.R. Claro, es que hasta qué punto un prisionero de guerra por pasar por un tribunal deja de serlo. Es nuestra legislación la que dice que las sentencias de los tribunales franquistas son ilegítimas. Debería decir ilegales, pero de momento dice ilegítimas. Hay mcuha gente que pasa por los campos de concentración y luego va a las cárceles, como es el caso de Marcos Ana, que acabo el libro con él porque considero que es el último prisionero de guerra en ser liberado. Debemos resistirnos a comprar la terminología de la legislación franquista y darla por válida, que es lo que hacen los negacionistas del franquismo. “No, es que ese estaba condenado”. ¿En qué circunstancias? ¿De haber sido juzgados de 20 en 20, sin que les dejaran defenderse?Hay un caso que me sorprendió en la investigación, que es el del último alcalde de Vallecas, Amós Acero. Cuando le capturan después de haber sido alcalde republicano durante toda la guerra, le abren un proceso, le acaban fusilando, y en el juicio hay numerosas personas del pueblo, incluso de derechas y religiosas, que firman documentos diciendo que les ha salvado la vida. Hay una unanimidad absoluta sobre esta persona, como sobre tantas otras, de que en todo caso lo que hizo fue proteger la legislación y proteger incluso de algunos extremistas de izquierdas que cometieron crímenes. Esos documentos fueron ignorados, escondidos, perdidos intencionadamente. No podemos aceptar que haya negacionistas del franquismo, y algunos de ellos están en la cúpula política, mediática y económica del país, que dan por bueno algo como la Causa General.P. Si ha sido difícil componer un archivo de campos, hacer un archivo de prisioneros…R. Yo diría que es casi imposible. Yo me he ido encontrando, más que listados de prisioneros que estaban en ese momento en el campo —aunque alguno suelto he visto—, de traslados. Entre campos, o entre campos y cárceles, o campos y batallones, ahí sí hay listados nominales. Pero es un porcentaje ínfimo de quienes pasaron por los campos. Hacer una base de datos exhaustiva va a resultad absolutamente imposible. Pero hay que empezar, avanzar. Lo que me indigna profundamente es que esto no se haya hecho por iniciativa del Estado español. Si hace muchos años se hubiera empezado a investigar, con medios humanos y materiales, podríamos haber avanzado en el conocimiento de los datos históricos pero también en esos datos nominales. Hace 30 o 40 años hubiera sido mucho más sencillo, porque muchos de los protagonistas habrían estado vivos aún, o sus hijos.P. Si pudiera elegir, ¿qué futuro desearía para una investigación como esta u otras similares? ¿Una Comisión de la Verdad como se han organizado, por ejemplo, tras dictaduras latinoamericanas…?R. La fórmula exacta no la tengo clara. La Comisión de la Verdad es una fórmula que me parece buena, puede haber otras. El resultado al que tenemos que llegar es el mismo, y es el que han hecho el resto de países que han pasado por situaciones parecidas a las nuestras, aunque es verdad que con regímenes que no duraron tanto como el nuestro. Es llegar a esa verdad histórica, esa descripción objetiva de los hechos, y que esa verdad histórica llegue a los libros de historia y fundamentalmente a los libros de texto de nuestros hijos. Una vez que eso lo tengamos, quienes quieren que Guadiana siga teniendo el apellido del Caudillo, irán teniendo cada vez menos apoyos y habremos dado un paso decisivo para acabar con esta anomalía que somos en la Europa democrática. Más contenidos sobre este temaHistoriaFranquismoCulturaClara MoralesEl mapa del terror franquista: 300 campos de concentración con entre 700.000 y un millón de víctimasSobre fabulación, impunidad y contramemoriaLo que vieron los ‘rotspanier’ de Mauthausen […]

  • Un libro da voz a víctimas y familiares de la represión franquista en Extremadura.
    par noreply@blogger.com (Jordi Grau) le 24 mars 2019 à 21:42

    https://www.eldiario.es/eldiarioex/cultura/victimas-familiares-represion-franquista-Extremadura_0_880512456.htmlOfrece las visiones de historiadores, antropólogos o arqueólogos. También hace incidencia en la labor del voluntariado juvenil en la excavación de fosas comunesHa sido editado por la Diputación de Badajoz y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX)eldiarioex 22/03/2019 - 22:30hCompartir en FacebookCompartir en TwitterImagen de los trabajos de la fosa común de Arroyo de San Serván realizados por ARMHEX ARMHEXEl libro "Tras las huellas de la memoria histórica en Extremadura (1936-2019)", editado por la Diputación de Badajoz y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX),  da voz a las víctimas y familiares de la represión franquista. También destaca la labor del voluntariado juvenil en la excavación de fosas comunes. Suma las visiones de historiadores, antropólogos o arqueólogos, entre otros, y se estructura en cuatro bloques, el primero de ellos una introducción en la que se habla del golpe de Estado, la Matanza de Badajoz y un testimonio.El segundo trata sobre la dictadura y en él se incluye el genocidio franquista, la justicia militar, la represión contra la mujer, los maquis en Extremadura, las consecuencias y la construcción de la memoria franquista.En la tercera parte, sobre la transición, se tratan las primeras fosas abiertas, la antropología forense como herramienta para la memoria histórica y los campos de trabajo con el voluntariado, informa la Agencia Efe.Presentación del libro ARMHEXPor último, hablan las familias y los testimonios, los nombres y apellidos de algunas víctimas, la pervivencia de la memoria en los restos materiales y la memoria histórica rescatada del olvido. De este libro se han elaborado 500 ejemplares en una primera edición, que serán distribuidos por centros de educación, bibliotecas, asociaciones e incluso la Universidad portuguesa de Évora. Fomento de los valores democráticosEl diputado provincial de Cultura, Ricardo Cabezas; el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX), José Manuel Corbacho; y el coordinador de la publicación, Ángel Olmedo, presentaron el libro en rueda de prensa. "Tras las huellas de la memoria histórica en Extremadura" comprende una exposición itinerante previa que ha recorrido más de 30 localidades y que ha traspasado la frontera regional. El objetivo es fomentar los valores y principios democráticos para facilitar el conocimiento de los hechos ocurridos en la Guerra Civil y la dictadura. "La búsqueda de la verdad debe ser una prioridad para las Administraciones públicas y el futuro pasa por la atención a las víctimas y por la defensa de los principios de los derechos humanos", ha señalado el presidente de ARMHEX. […]